[By Creda's Inferno].
Es un lugar sombrío y tenebroso, el aire húmedo carga una gran pestilencia, sangre... Lucendi camina hasta un gran barranco, en la orilla se encuentra con Tenebris, comienzan a hablar sin voltearse a ver...
- Hmmm...
- Veo que has vuelto... ¿A qué has venido?...
- Quise venir a revisar éste lugar, saber que hacías...
- ¿Acaso te incumbe?...
- No lo sé , dímelo tú...
- No te interesa...
- ¿Eso es lo que piensas?...
- ¿Hace falta qué lo repita?...
- Hmmm... ¿Qué haces ahí?... Es una larga caída, ¿Lo sabes?...
Tenebris mira hacia la gigantesca caída, no hay forma de sobrevivir a ella...
- ¿Y eso que ha de importar?...
- Creí que te molestaba el dolor...
- Creíste bien, pero ese dolor es solo físico, ¿Qué más da?...
- Es feo allá abajo...
- ¿Acaso es hermoso aquí arriba?...
- Hmmm... Pareces preocupado...
- Hmmm...
- ¿Qué pasa?...
- ¿Terminó?...
- ¿Te parece que ha terminado?...
- No veo ningún camino...
- No lo has buscado...
Tenebris se voltea rápidamente, lanza una mirada llena de rabia, como la de aquel hombre que mira con desprecio al obeso sacerdote con las bolsas llenas de dinero, mientras su familia carece de una maldita pieza de pan.
- ¡NO TE ATREVAS A VENIR A SERMONEARME!
- Sí acabó... ¿Por qué no saltas?
- Hmmm... No lo entiendes...
- Tú no lo entiendes, tienes un corazón, ¿Qué más necesitas?...
- Cállate...
- ¡No!, lo tienes, lo sabes...
- Cállate...
- ¿No lo sientes?... Late...
Tenebris mira al suelo, está furioso... levanta la mirada y con una enorme fuerza, tan fuerte como su rabia, grita.
- ¡DUELE!
Lucendi guarda silencio, esta sorprendido por aquella violenta reacción... Tenebris continúa...
- ¡¿De qué demonios me sirve si éste solo ha de doler?!... ¡¿Cuál es el maldito objetivo?!
- Pero te ha dado cosas maravillosas... ¡Nos las ha dado a ambos!...
- Te reto a que dirijas tu mirada hacia tu alrededor... Dime, ¡¿Qué es lo que ves?!...
Lucendi guarda silencio, mira en todas direcciones, hay rocas, cráneos y huesos en el suelo, el lugar está repleto de estalactitas y estalagmitas, las cubre una capa carmesí de la cual se desprende aquél nauseabundo olor. Tenebris continúa...
- Yo no veo nada junto a ti...
- Tú eres quien no lo ve... ¿Cómo sabes si yo lo veo?, ¡¿Cómo lo sabes?!
- Estás temblando...
- Tú estás llorando...
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